REHABILITACION DEL SUELO PELVICO

Introducción

La Incontinencia urinaria (IU), según la International Continence Society es la pérdida involuntaria de orina objetivamente demostrable que origina un problema social o higiénico.

La IU es una disfunción, que se presenta tanto en personas sanas como asociado a diferentes enfermedades y que responde a etiologías diversas.

La rehabilitación pelviperineal puede ser definida como “el conjunto de técnicas específicas no quirúrgicas ni farmacológicas que tienen como finalidad el tratamiento de los trastornos de la estática de la pelvis, las disfunciones sexuales y de la última porción del aparato urinario y digestivo”.

Tipos de incontinencia

–    De esfuerzo (Incontinencia de estrés): Pérdida de orina asociada a cualquier actividad física o movimiento. No asociada al deseo miccional.
–    De urgencia (vejiga inestable): Pérdida involuntaria de orina asociada a un fuerte y repentino deseo miccional.
–   Mixta: combinación de ambas. La más frecuente.

Tratamiento rehabilitador

Dado que el objetivo fundamental del tratamiento de la IU es mejorar la calidad de vida de los pacientes, es importante saber las preferencias de la paciente, el tipo de vida que realiza y sus circunstancias personales.

3.1. Información: Se debe explicar al paciente el tratamiento que se establece, sus características y aclarar qué se espera del mismo. Asimismo, se informará de que la terapia física no excluye otras posibilidades terapéuticas.

3.2. Ejercicios perineales de Kegel (activo-asistidos digitalmente o instrumentalmente)

3.3. Biofeedback: es un sistema de retroalimentación que recoge información de un proceso que ocurre de forma inconsciente para el individuo, procesándola y amplificándola de modo que es devuelta en forma de señal visual o sonora, para poder ser captada por el paciente.

Las sesiones de biofeedback deben ser supervisadas integramente por el fisioterapeuta, que irá modificando las caracteristicas del trabajo realizado en función de los progresos alcanzados.

3.4. Electroestimulación funcional (EEF): se trata de una estimulación nerviosa, que busca actuar sobre las raíces sacras, de modo que la colocación de los electrodos está en función de la localización de las raices. Es decir, para la utilización de la EEF se requiere un arco reflejo íntegro.

3.5. Dispositivos intravaginales (esferas, conos vaginales): ejercen un retrocontrol que permite fortalecer correctamente el periné.

3.6. Tratamiento farmacológico

Tipos de Incontinencia urinaria

–    IU en menopausia
–    IU en embarazo y parto
–    IU en el varón

1. IU en la menopausia

La incontinencia urinaria es un problema frecuente que puede afectar a mujeres de todas las edades, lo cual en ocasiones se asocia a pérdida de autoestima, vergüenza, depresión e incluso aislamiento social. No es infrecuente su aparición tardía, al cabo de muchos años del parto, y puede ir acompañada de incontinencia fecal y/o de gases, pero cuando especialmente es más frecuente es a partir de la menopausia.

La menopausia es el episodio final del sangrado menstrual, confirmado por un período de, al menos, 6 meses de amenorrea (falta de menstruación), y se produce por el cese de la función ovárica. En España, la media de edad de aparición de la menopausia es a los 48 ± 3 años. Se considera fisiológica entre los 45 y 55 años.

Menopausia patológica es aquella que se produce antes de los 40 años, o bien después de una cirugía (como extirpación de ovarios) o de tratamientos como la quimioterapia o radioterapia.

Además de los síntomas propios que pueden aparecer en la menopausia (sofocos, insomnio, hormigueos, fatiga, aumento de peso, tristeza, dolor con las relaciones sexuales,…), puede aparecer incontinencia urinaria, e incluso que suceda únicamente con esfuerzos como la tos o estornudo, y el paciente no darle importancia. Debe recordarse que la IU se produce en general por debilidad de la musculatura del suelo pélvico, y esa debilidad puede favorecer el descenso de los órganos pélvicos (prolapso) a través de ella, por lo que es fundamental buscar atención médica en todos los casos de pérdida de orina involuntaria, para descartar patología grave, valorar el inicio precoz de la rehabilitación y evitar prolapsos.

El manejo de la mujer menopáusica debe ir coordinado por el ginecólogo. Ante la sospecha de una hipotonía (debilidad) de suelo pélvico (con o sin incontinencia) y/o disfunción sexual (dolor, vaginismo, anorgasmia) se recomienda remitir a valoración en servicios de rehabilitación que dispongan de unidad de suelo pélvico para tratar esta patología, con las modalidades terapéuticas que dispongan de evidencia científica.

2. IU asociada al embarazo y el parto

La incontinencia urinaria (IU) afecta a mujeres de cualquier edad, con variedad en la naturaleza y gravedad de los síntomas. La prevalencia de la IU varía en función del tipo de estudio, de la definición de IU y de las características de la población estudiada (fundamentalmente, la edad). Se han publicado cifras que oscilan entre el 5% y el 72% y, en España, los datos disponibles se sitúan entre el 15% y el 42%.

El embarazo se asocia a un aumento de incidencia de pérdidas de orina (IU) en un tercio de las pacientes, e incluso de incontinencia fecal (IF) en una de cada diez mujeres embarazadas. Además, se estima que aproximadamente el 70% de las mujeres sufre alguna disfunción sexual a los 3 meses después del parto, cifra que se reduce al 34% de mujeres a los 6 meses, que aunque elevada por el trastorno físico que comporta, y especialmente preocupante por el trastorno emocional asociado.

Un programa de rehabilitación de suelo pélvico antes del parto protege de la IU y IF al final del embarazo, beneficio que se mantiene incluso hasta los seis meses después del parto. Cuanto más intensivo sea el programa de rehabilitación de suelo pélvico realizado, mayor será el beneficio del tratamiento y menor incidencia de IU y IF, tal como sugiere la evidencia científica disponible (Cochrane 2008).

La asistencia integral a la mujer después del parto, que incluye el tratamiento del suelo pélvico debilitado, y posiblemente lesionado con el traumatismo del parto, se realiza en servicios de ginecología-obstetricia y rehabilitación coordinados, con objeto de conseguir la recuperación de las pacientes de la forma más eficaz y precoz posible, que permitirá disfrutar a la mujer de esta etapa de la vida tan apasionante.

3. IU masculina

No es infrecuente la aparición de incontinencia urinaria en el varón de edad avanzada, bien después de cirugía de próstata, que se cifra hasta en el 87% de los casos.

Los principales factores que determinan el tratamiento son:

–    Tiempo transcurrido tras la cirugía de próstata. Dado que existe una capacidad de recuperación progresiva durante los primeros meses.
–    Severidad de las pérdidas urinarias. Esta se determina por el número de compresas o pañales que utiliza el paciente y por la prueba del “pad test”.
–    Hallazgos de la cistoscopia y el estudio urodinámico.
–    Edad y enfermedades asociadas del enfermo

Después de una valoración médica completa, se aplicará el tratamiento de fisioterapia individualizado a cada paciente, y se revisará de forma periódica. De entre las modalidades terapéuticas de rehabilitación del suelo pélvico, en nuestro servicio aplicamos las técnicas eficaces clínicamente y con evidencia científica, siendo las más frecuentemente empleadas: biofeed-back, electroestimulación muscular, ejercicios de Kegel (ejercicios de contracción perineal), así como la enseñanza de técnicas de bloqueo perineal ante el esfuerzo.

La Rehabilitación del suelo pélvico en el varón mejora los síntomas y especialmente la calidad de vida del paciente, y se aconseja realizarla de forma precoz, para intentar evitar la cronicidad, o tratarla en el caso de que aparezca.

Bibliografia adicional

  1. Manual Sociedad Española de Medicina Física y Rehabilitación (SERMEF) 2006

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